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''Estamos en un momento en que el pellejo está muy fino''

Entrevista al pregonero de Barbate, Pepe Gutiérrez Ponce

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  • Pepe Gutiérrez Ponce
  • 'A mí no me gustan los pregones que son autobiográficos ni los que se enfocan en explicar el currículum de uno, porque entonces me podría pasar horas'

Desde el 1993 estás metido en el mundo del carnaval Pepe… ¿Por qué? ¿De dónde te viene esta afición?
Me viene desde pequeño, la verdad. No recuerdo exactamente la edad que tenía, quizás 10 u 11 años. Mi abuela materna, a la que le gustaba mucho el jaleo del carnaval, me llevaba al Cine Avenida. Allí vi comparsas y chirigotas, y empezó a gustarme todo ese ambiente.

''Sí es verdad que, y esto lo comenté el año pasado con algunos compañeros, hace falta un poco más de unión. No debería haber una separación tan marcada entre las callejeras y las agrupaciones oficiales. Deberíamos remar todos en la misma dirección, porque al final el objetivo común es el Carnaval''

Además, Chan, que era el presidente de la Peña La Pachanga y ya falleció, estaba muy vinculado al carnaval. Él era primo de mi abuela, y ella siempre le decía: ‘’Llévate al niño a ver una chirigota, que vea una comparsa’’. Un día, Chan vino a buscarme y empecé a tocar la guitarra. No llevaba mucho tiempo con ello cuando apareció Cayetano. Yo era un niño, así que le dije a mi madre lo que pasaba, y a partir de ahí salí en una agrupación.

El año antes de entrar en esa comparsa, con unos amigos formamos un cuarteto porque nos empezó a atraer ese mundo. Cogimos música de Cádiz, cosas típicas de allí, y montamos nuestro propio cuarteto. Así empezó todo.

¿Un cuarteto callejero?
Así es. Éramos cuatro o cinco chiquillos y usábamos latas de pintura con cartones para hacer los tambores, porque no teníamos caja ni bombo. Así nos apañábamos, y ahí empezó todo, fue como un primer paso en esto del carnaval.

Pepe disfrazado

Has tocado todas las modalidades: comparsas, chirigotas, cuartetos y coros...
Sí, lo he hecho todo. Empecé con un cuarteto, después pasé a la comparsa, luego a la chirigota y también estuve tres años en el coro.

¿Cuándo fue tu primera vez como autor?
Como autor en solitario, en esta última etapa mía, desde 2018 en adelante. Antes siempre fui coautor con alguien, ya fuera con un letrista o participando en la autoría, pero nunca solo. Eso sí, como director llevo muchos años, he dirigido muchos grupos.

¿Con qué te quedas: un coro, una comparsa, una chirigota o un cuarteto?
Es difícil elegir, porque cada experiencia ha sido única. Por ejemplo, el primer año del coro La fábrica de conservas fue muy bonito. Fue el primer coro que iba al Falla y nos costó mucho trabajo sacarlo adelante. Yo era el director de la orquesta y nunca había tocado una bandurria, ni los que estaban conmigo tampoco. Tuvimos que montar la orquestación desde cero, estudiar cómo funcionaban los coros… Fue un aprendizaje increíble y un recuerdo precioso.

Después, cada agrupación tiene su historia. El año de Los arquitectos fue muy especial, al igual que Los rizoterapeutas con la comparsa de Cardoso, que además participó en el pregón de Martínez Ares en Cádiz, una experiencia impresionante.

¿Y entre salir en la calle y participar en el concurso?
A mí lo que me gusta es cantar. He hablado mucho de esto con amigos que salen en la callejera, y no es que no lo vea, sino que no lo veo para mí. Yo hago una comparsa y la llevo al Falla, a concursos en Tarifa, Vejer, Algeciras… donde nos llamen para cantar. Y luego, en la calle, te puedo asegurar que mi comparsa canta más que muchas callejeras, porque nos encanta estar en la calle cantando.

También disfruto muchísimo los ensayos. Me gusta pegarme mis cuatro meses ensayando todas las noches para que salga algo bien trabajado. Hay años mejores y años peores, pero creo que si hiciera solo callejera, me perdería parte del carnaval que me gusta vivir.

Eso sí, he participado en comparsas y chirigotas callejeras, y con mi mujer, María del Mar, que también sacaba su charanga y su chirigota callejera, he colaborado bastante. Pero personalmente, me gusta más salir ‘’por derecho’’. Eso sí, la calle la vivo como el que más.

¿Cómo ves el tema de las callejeras aquí en Barbate?
Lo veo genial, aquí hay un nivelazo increíble. Hay mucha variedad, son muy originales y están muy bien trabajadas. Yo no soy de los que piensan que las callejeras van en contra de las oficiales ni viceversa, porque tengo una mentalidad muy abierta en ese sentido. Además, soy amigo de todo el mundo y cuando hay que debatir, debatimos.

Sí es verdad que, y esto lo comenté el año pasado con algunos compañeros, hace falta un poco más de unión. No debería haber una separación tan marcada entre las callejeras y las agrupaciones oficiales. Deberíamos remar todos en la misma dirección, porque al final el objetivo común es el Carnaval.

Porque aunque cada uno tenga su visión, si el Carnaval se devalúa, se va a devaluar para todos: para las callejeras, para las oficiales y, sobre todo, para el público, que al final es lo más importante. Si el público ve que hay divisiones, que no hay ambiente o que el nivel baja, el Carnaval terminará perdiendo fuerza, y eso nos afecta a todos.

Pepe con agrupación callejera

¿Y el botellón?
Yo lo quitaría. El botellón tiene que ser botellón, pero separado del Carnaval, incluso en la callejera. No soy partidario de mezclarlo, lo siento. A ver, yo también me tomo mis copitas, como todo el mundo, pero lo hago cuando ya he terminado de cantar. No te digo que si me ves el sábado de Carnaval no lleve un par de copitas encima, como cualquiera, pero es diferente.

No deberíamos confundir el botellón con el Carnaval. No es lo mismo estar con tu cervecita o tu vino, que forman parte de la cultura de la calle y del Carnaval, que lo que se ha convertido esto en algunos momentos. La gente al final no escucha el Carnaval, están ahí con sus cubatas, y eso desvirtúa el ambiente.

Y ya si hablamos de la música, es otro tema... porque te encuentras eventos de Carnaval donde ponen reggaetón. Yo lo siento mucho, pero mínimo deberían poner comparsas, chirigotas, coros… algo que vaya acorde con la fiesta. No digo que todo tenga que ser purista, pero tampoco convertirlo en una discoteca. Creo que deberíamos cuidar más ese aspecto.

¿Y del ayuntamiento, qué me dices?
Ahí entramos en terreno pantanoso. A ver, personalmente creo que el ayuntamiento debería apostar mucho más por el Carnaval. No ha puesto lo suficiente, no. Pienso que no. Ahora bien, también entiendo que hacen lo que pueden. Muchas veces nos quejamos, pero hay que ponerse en su lugar: tienen muchísimas cosas en la cabeza, muchas fiestas y eventos que gestionar dentro del área de Fiestas y Cultura.

Dicho esto, creo que el Carnaval va cuesta abajo.

¿Por qué?
Cuando yo era niño, en los años 90, por ejemplo, a las agrupaciones que salían se les daba una subvención del ayuntamiento. Eso ayudaba a cubrir parte del tipo, la escenografía o lo que hiciera falta. Ahora eso ya no se hace, y es un detalle importante.

Otro tema es el de los locales de ensayo. No quiero decir que el ayuntamiento no haga nada, porque intentan ayudar, pero no es suficiente. Y creo que aquí está el punto clave: el Carnaval hay que tomárselo más en serio.

Esto no es solo un entretenimiento, es una parte fundamental de nuestra cultura. Invertimos mucho tiempo, mucho esfuerzo y mucho dinero en esto, y merece más apoyo. No voy a esconder mi opinión: prefiero el Carnaval a la Feria, por ejemplo. A la Semana Gastronómica del Atún o la del Carmen. Son fiestas importantes y hay que respetarlas, pero lo que no puede ser es que la balanza esté en un 90% para la feria y solo un 10% para el Carnaval. Eso no es justo.

Pero también creo que parte del problema lo tenemos nosotros mismos, los que hacemos Carnaval. Porque si te fijas, el Carnaval es una fiesta que prácticamente se autogestiona. Funciona solo. Las agrupaciones van a salir, la gente va a cantar, las carrozas van a estar ahí, los grupos familiares van a disfrazarse… todo sigue su curso.

Y claro, como el Carnaval se sostiene por sí mismo, parece que al ayuntamiento le da igual. Pero no debería ser así. Hace falta un punto de apoyo, una ayuda que impulse aún más la fiesta y que garantice que siga creciendo en lugar de ir perdiendo fuerza. Ahí es donde el ayuntamiento debería dar un paso adelante.

¿Se toma en serio el Carnaval?
No estoy pidiendo que nos den el Premio Príncipe de Asturias, pero sí que se tome en serio. Lo que veo es que nos tienen ahí como en un rincón, como si no tuviera la importancia que realmente tiene.

Aparte, esto mueve dinero en el pueblo. No solo la Semana del Atún o la Feria del Carmen dejan ingresos aquí. El Carnaval también es un incentivo turístico. Lo hablaba el otro día: tú vas a Vejer en invierno y está lleno de gente porque han sabido potenciar su atractivo.

Nosotros deberíamos hacer algo parecido con el Carnaval. Con la Semana Santa no hace falta, porque ya se mueve sola, aunque si le preguntáramos a alguien de allí seguro que también tendría sus quejas. Pero el Carnaval, que ya es de interés turístico internacional, podría ser un recurso aún más potente para atraer visitantes.

Podemos ser un incentivo turístico.
Claro, igual que en Navidad se hacen las zambombas flamencas, que en Barbate hay varias buenísimas. Se podría apostar más por estas iniciativas. Ahora bien, tampoco quiero echarle toda la culpa al Ayuntamiento, porque no es solo responsabilidad suya.

Pero sí que es uno de los pilares que deberían sostener el Carnaval. Y lo que me da lástima es que lo traten como si fuera una cosa menor. Parece que nos ven como ‘’los del Carnaval’’ y ya está, como si fuéramos unos cualquiera. Y aquí tontos no hay ninguno, ¿eh?

Aquí hay médicos, enfermeros, arquitectos, maestros… gente con formación y con pasión por una tradición que es parte de nuestra identidad. Esto no es un juego, es cultura.

Pepe con otra agrupacion

¿Sientes que se toma el Carnaval como sinónimo de cachondeo y fiesta solamente?
Sí. Pero volvemos a lo de antes, ¿no? Es un cachondeo muy serio. Porque sí, claro que hay fiesta y diversión, pero detrás hay un trabajo enorme.

No quiero que se malinterprete lo que digo, pero creo que se debería apostar mucho más por el Carnaval y, por ende, por la gente que lo hace posible. No hablo solo de mí ni de unos pocos, sino de todo el conjunto del Carnaval: las agrupaciones, las cabalgatas, las peñas, la calle…

Antes había un Carnaval más vivo..
Cuando yo era infantil o juvenil, las cabalgatas eran otra cosa. Había noches de Carnaval que ya no existen. La semana de Carnaval en Barbate apenas tiene actividad. Antes podías ir a cantar a diferentes sitios, como Robinson o La Pachanga, y las peñas tenían un papel más fuerte. Ahora parece que todo se concentra en dos fines de semana y ya está.

Y claro, si quitas el primer fin de semana porque vas al concurso, ya solo te queda el segundo, con la cabalgata el domingo. Entonces, ¿qué pasa? Que te pasas cuatro meses ensayando para dos días.

El esfuerzo de las agrupaciones es enorme
Mira el caso del coro. Son 50 personas, ensayan muchísimas horas. Hay días en los que empiezan a las seis de la tarde y terminan a las once o doce de la noche. Y eso sin contar la preparación de la música, los instrumentos, los arreglos… Es un trabajo inmenso que muchas veces no se valora lo suficiente.

‘’Si no miras tú por tú pueblo, ¿quién va a mirar?’’

Totalmente. Es que no se puede estar pidiendo sin dar nada a cambio. Si queremos que el Carnaval crezca y tenga más apoyo, también tenemos que implicarnos cuando se nos llama.

Por ejemplo, si el Ayuntamiento organiza algo por el Día de Andalucía y te llaman para participar, lo lógico es que vayas. No hace falta ni que pregunten, porque es algo que nos concierne a todos. Pero si tú te desentiendes de esos eventos, luego no puedes esperar que te llamen para algo más grande. Es normal que te digan: ‘’Oye, cuando hicimos esto no viniste, así que ya no te llamamos para lo otro’’.

¿Para pedir, primero hay que dar?
Yo lo veo así. Antes de exigir, hay que demostrar compromiso. Es un equilibrio: el Ayuntamiento tiene que apostar más por el Carnaval, pero los carnavaleros también tienen que estar ahí cuando se les necesita. No se trata solo de que ayuden a una comparsa, un coro o una chirigota en concreto, sino de apoyar el Carnaval en su conjunto.

Este año se ha recortado en los premios del concurso…
Venga, tío, es que es ridículo, ¿eh? No tiene sentido recortar 100 euros de premio, ¿sabes? El primer premio era de 800 euros y ahora es de 700. Yo, perdona que te diga, pero si vas a hacer un recorte, hazlo de manera significativa y con un propósito claro. Pero si solo vas a reducir unos pocos euros, mejor no lo hagas. Es lo que yo veo. Y, luego dicen ‘’joder, me cabrea la actitud de la gente del carnaval’’, pero es que es verdad, ¿no pueden recortar en otro sitio? ¿Tienen que recortar en carnaval? Es como si ya estuvieran tomando decisiones contra nosotros, ¿no? El presupuesto es anual, es para todas las fiestas, pero cuando lo divides, picha, ¿por qué no dejar un poquito más para el carnaval? Para hacer cosas para el carnaval.

¿No se le da la importancia que realmente tiene el carnaval?
Parece que no. La gente que está en el ayuntamiento no le gusta el carnaval. Como no te gusta el carnaval y prefieres la feria, pues inviertes en la feria y no en el carnaval.

¿Recuerdas alguna época dorada del carnaval?
Sí, cuando era juvenil o infantil. ¡Era una locura! Te faltaban horas en el día para cantar. El carnaval en Barbate estaba a otro nivel.

¿El gobierno de la época invertía más en carnaval?
Sí, claro. Por ejemplo, te pueden decir lo que quieran de Serafín Núñez, que siempre fue muy criticado, pero yo recuerdo una época en la que, siendo un niño, Cayetano estaba involucrado, no sé si era el concejal de fiestas o algo relacionado. Cayetano, que era comparsista de toda la vida, y como comparsista, el carnaval le dolía. Tenía su peña, Los Robinsones, en la concejalía de fiestas, y no solo impulsaba el carnaval, sino que lo llevaba a lo más alto. Traía comparsas, organizaba un montón de actos.

Si miras lo que hay ahora, te das cuenta de lo que falta. Si yo estuviera a cargo, los de la feria se quejarían diciendo: ‘’¡Madre mía, todo el dinero va para el carnaval!’’ Pero claro, lo justo sería repartir un poco más para que ambas cosas, carnaval y feria, estén equilibradas. Porque no puede ser que una fiesta reciba mucho y la otra se quede en nada.

¿Está el carnaval en plena decadencia?
No estoy tan seguro de que sea así. Pero yo creo que hay un pequeño halo de esperanza. Por ejemplo, mi comparsa Infantil ‘’Capitan Tapón’’, la de Astorga y Pedro Varo, ‘’Un comparsa con clase’’, también he visto que se va a sacar una chirigota callejera,,,

Este es el tipo de cosas que muestran que la cantera está empezando a recuperar fuerza. Es algo muy importante porque, si te fijas bien, no ha habido un relevo generacional claro en la autoría del carnaval. Los últimos autores de Barbate que seguimos activos somos más o menos de mi edad, de los 80. Sin embargo, no hay tantos chavales nuevos, aunque sí los hay en las chirigotas callejeras. Pero falta ese relevo de gente joven que diga: ‘’Vamos a hacer nuestra comparsa, chirigota, o incluso un coro’’, aunque eso último sea complicado. El hecho de que los niños empiecen a involucrarse y se inculque esta cultura a las nuevas generaciones es crucial. Para mí es súper importante.

¿Dónde llevan a los niños a cantar si no hay teatro?
Es una de las grandes dificultades. Por eso, llevamos a los niños a Cádiz, a la Falla, donde pueden cantar toda la semana durante el Carnaval. Allí, los invitan a los tablados y a participar en los eventos. Aquí en Barbate, las opciones son limitadas. Vamos a la Pachanga, que es la única peña de Carnaval que realmente se involucra, junto con los Costaleros, que también hacen mucho por el carnaval, aunque no sea específicamente una peña de Carnaval. Son fundamentales en todo esto. Y luego, vamos a donde podamos, a pequeños eventos o a otros lugares que organicen algo relacionado con el carnaval.

Es fundamental que sigamos luchando por mantener y recuperar la esencia del carnaval, sobre todo en las nuevas generaciones, porque sin ellos, todo esto perdería el sentido.

Pepe junto a Capitán Tapón

¿Es necesario un teatro en Barbate para que el carnaval tome más seriedad?
Por supuesto, ¡eso está más claro que el agua! El último año en que se cantó en el Teatro Cine Avenida fue en el 2000. Yo tuve la suerte de cantar allí en un festival que se hizo en mayo de 2001, que creo que fue la última vez que se abrió el teatro. Desde entonces, ya no se ha abierto más. Han pasado 25 años y las nuevas generaciones no han conocido lo que era una noche en el teatro. Aquí, antes, teníamos dos o tres días de semifinales, la final, venían grupos de todos lados... eso al final te daba un aliciente para seguir. Pero ahora no tenemos un sitio así. Tenemos el salón multiusos, pero eso no vale, ni el colegio, no es lo mismo, no tiene el mismo ambiente. Si te vas a Tarifa, tienen su teatro. En Vejer también. Y en Algeciras, el Florida, que es un teatro impresionante. No pedimos que sea algo gigantesco, pero al menos algo adecuado. Y no solo sería útil para el carnaval, porque yo también me dedico a la música, a tocar la guitarra. Un teatro sería útil para presentaciones de libros, conciertos y muchas otras cosas. Pero claro, lo que más nos duele a nosotros es por el carnaval, por supuesto. Sin un sitio adecuado, es difícil que el carnaval crezca.

Las peñas de carnaval se han perdido casi todas…
Lo que queda ahora es La Pachanga, y sinceramente, no hay mucho más.

¿Por qué ha pasado esto con las peñas, Pepe, si Barbate ha tenido tanta tradición?
Volvemos a lo mismo, a los relevos generacionales. Hubo un momento en que, cuando el carnaval estaba en su mejor momento, creo que nadie pensó en el futuro. Nadie pensó en incluirnos a los más jóvenes en las asociaciones o peñas, en preguntarnos si queríamos ser socios o si queríamos seguir adelante con esto. Nadie se preocupó por eso. Entonces, lo que ocurrió es que los socios de las peñas empezaron a envejecer y, al final, los hijos de esos peñistas no querían hacerse cargo de ellas. Así que, poco a poco, la gente fue dejando las peñas y muchas cerraron. Yo lo tengo claro: si me hubieran preguntado, ‘’¿Quieres ser socio de alguna peña?’’, yo hubiera dicho que sí, igual que lo dirían otros carnavaleros. Si hubiera habido peñas abiertas, seguramente muchas de ellas seguirían activas.

Pepe en Peña Carnvalera

Y volviendo a tu currículum carnavalero…, ¿cómo nació tu faceta como artesano en el carnaval?
A mí siempre me ha gustado pintar, las manualidades y todo lo relacionado con el arte. Desde pequeño, tuve la suerte de que mi abuelo tenía un taller junto a la casa de mi madre, un local bastante grande. Ahí podía ponerme a hacer mis cosas, pintar y desarrollar esa pasión por la artesanía. Llevo en el mundo de la artesanía más de 20 años, también trabajando en el Falla. Parece que fue ayer, pero ya han pasado muchos años. Además, tengo la suerte de haber conocido a Hoko, de ‘’HK Decoraciones’’, quien pintaba graffiti. Como me llamaba mucho la atención esa técnica, empezamos a hablar, nos hicimos buenos amigos y, poco a poco, me fui involucrando más en el mundo del carnaval. A partir de ahí, nos metimos en el tema de los forillos, los disfraces, los gorros... Así comenzó todo, casi de manera casual.

He seguido colaborando con Hoko desde entonces. Durante el verano, me dedico a la guitarra y a otros proyectos, pero cuando llega la temporada de carnaval, me meto de lleno en la artesanía y el muralismo con él. Hemos trabajado en varios murales en Alcalá, Benalup, el Redero y San José del Valle. Cuando llega febrero, nos centramos solo en el carnaval. Después de esa temporada, también hemos trabajado en decorar el Mercado de Abastos y otros locales.

Pepe HK Decoración

¿Es cierto que le hiciste la puesta en escena a la Serenísima de Juan Carlos Aragón?
Sí, fuimos avanzando poco a poco en el mundo del teatro. Al principio, trabajamos con grupos de aquí de Barbate, como ‘’Los Majara’’ de la comparsa de Verde Luna. A partir de ahí, Hoko empezó a conocer a Emilio Santander, el hermano de Manolo Santander, de Cádiz, y empezó a trabajar con ellos. Emilio le pasaba trabajos a Hoko, como pedirnos que pintáramos unos zapatos o hiciéramos estructuras. Llegó un momento en que Emilio le dijo a Hoko que se quedara con esos trabajos y él, poco a poco, fue montando su propia empresa.

A medida que pasaban los años y la gente veía nuestros trabajos, fuimos ganando visibilidad. Con los años, algunos grupos de renombre nos llamaban. Con Juan Carlos Aragón, trabajamos en ‘’La Serenísima’’ y al año siguiente en ‘’Catastrophic Magic Band’’. También hemos trabajado con Julio Pardo y muchos otros. Uno de los momentos más destacados fue cuando, con ‘’Los Mendas Leyendas’’ de Jesús Bienvenido, ganamos la Aguja de Oro. Eso nos dio mucha visibilidad. Sin embargo, aún no hemos trabajado con Martínez Ares, aunque con Tino Tovar sí hemos colaborado en algunos proyectos, como pintar forillos.

Lo que te puedo decir es que, cuando se trata de pintar forillos, Hoko es una auténtica máquina, y en eso somos muy conocidos en el mundo del carnaval.

¿Participaste en el Pregón de Martínez Ares? ¿Cómo fue?
Eso ocurrió porque Martínez Ares, en ese momento, llevaba ya dos o tres años sin sacar comparsa y estaba planeando hacer un musical. Él nos contó, a mí y a otros, que el compromiso con la gente de Cádiz se le hacía difícil. Estaba mucho con Carlos Gómez, un productor que vivía en Zahara, cruzando el puente, en esos campos a la izquierda, y que todo el mundo conoce porque fue el creador de la canción de ‘’David Gnomo’’. Lamentablemente, él murió, pero en ese tiempo, Martínez Ares estaba trabajando con él, metido en el rollo de cantautor y todo eso. Carlos Gómez trabajaba aquí, y coincidió con Cardoso y con otros, lo que le llevó a proponerles hacer el musical. Martínez Ares pensó: ‘’Para no desligarme demasiado de Cádiz y poder trabajar tranquilo, ¿te gustaría que tu comparsa fuera la que participe en mi musical?’’ Era una idea muy atractiva, pero al final se quedó en stand-by. Pasamos mucho tiempo trabajando en la música, en el estilo de la Gran Vía, lo cual estuvo bastante bien. Participó mucha gente. Al final, eso quedó en pausa, pero cuando le propusieron el pregón de Cádiz, aceptó. Y, para no tener que comprometerse con otros grupos, decidió contar con nosotros, los de Barbate, como su compromiso principal. Así que, por eso, participamos en el pregón de Cádiz, y fue una experiencia increíble.

¿Cómo fue esa experiencia?
Fuimos vestidos de piratas, porque él montó una parodia de piratas. Fue espectacular. Ensayábamos en la Casa de la Juventud de Cádiz, con la orquesta Caballati. Estaban allí Guillermo Cano, Queco el cantante, y mucha gente conocida del Carnaval, como Ramoni. Era la ‘’crème de la crème’’. La verdad es que él se rodea de lo mejor, y nosotros, estando allí, sentíamos que estábamos en un lugar muy especial. Hicimos un buen trabajo, nos sentimos muy satisfechos con nuestra actuación, y todo el mundo se mostró muy contento. Fue una experiencia increíble.

Pepe pregón Ares

Bueno ya que estamos hablando de pregón, ¿qué vamos a poder ver en tu pregón?
Mira, en mi pregón, te voy a decir lo mismo que he dicho en otras entrevistas. A mí no me gustan los pregones que son autobiográficos ni los que se enfocan en explicar el currículum de uno, porque entonces me podría pasar dos horas explicando todo lo que he hecho. Si empiezo a contar una anécdota, me llevo media hora, y luego otra, y otras, y al final se convierte en una charla interminable. Así que lo voy a enfocar más bien como una pequeña historia, con algo que me he montado yo. Y, bueno, ya veréis.

Es una responsabilidad…
Sí, los niños de mi comparsa infantil actuarán, y mis niños de la comparsa adulta también van a participar, algunos amigos también, y por su puesto, María del Mar.  Y yo tocaré la guitarra, que es lo mío.

¿Vas a tener puntos críticos?
Por supuesto.

¿Hacia quién?
Hacia el ayuntamiento, hacia el carnaval, hacia el público en general

Vas a repartir a todo el mundo, Pepe.
Sí, pero poquita cosa. No voy a hacer daño, eh. No es mi intención hacer daño, pero sí un pequeño jalón de orejas por cosas que he cantado hace, no sé, hace 5 años, o hace 10, y que siguen siendo totalmente actuales. En 10 años para acá, te canto un pasodoble de hace años y dices: ‘’Eso lo podría cantar hoy’’, y eso es lo que no me gusta. Y lo voy a decir, porque al final, el carnaval es eso, ¿no?

Ahora los tiempos están complicados, ¿sabes? Hay más censura o autocensura, como lo quieras llamar, por culpa de las redes sociales, por el tema que sea. Ahora ya no puedes cantar lo que piensas, porque si tú eres de izquierda, pero hablas mal de Pedro Sánchez, te dicen que eres un ‘’facha’’. Y si eres de derecha y hablas mal de la derecha o de Rajoy o ERC, ya te llaman un ‘’rojo de mierda’’. Y eso no vale tampoco. Estamos en un momento en que el pellejo está muy fino, ¿no?

¿En tu pregón vamos a ver letras inéditas?
No, va a ser un pregón un poco antológico. Cantaremos algunos pasodobles míos de otros años, y también alguna canción, pero no será algo exclusivamente de carnaval.

¿Alguna canción? ¿No es exclusivo de carnaval?
No, no es exclusivo de carnaval, porque mi estilo musical abarca más allá del carnaval. Tiene que haber un poco de todo. Además de que mi pasión es tocar la guitarra también.

Hablando de guitarras, ya me has contado sobre tu faceta en las manualidades, ¿pero cómo empieza tu faceta como músico, Pepe?
Mira, de músico, te diré que un día, siendo muy pequeño, recuerdo que en el ropero de la casa de mi madre vi una guitarra. No sé si tendría 7 u 8 años, era muy chiquillo. La guitarra era de mi padre, pero yo nunca lo había visto tocándola. Me sorprendió mucho porque no entendía por qué la tenía si no la usaba. Un día le dije, ¿papá y esa guitarra? Y me preguntó: ‘’¿la guitarra, tú la has cogido?’’ Y le dije que no, pero me preguntó si me gustaba. Le respondí que sí, y me dijo: ‘’Espérate, vamos’’. Y la cogió y empezó a tocarla, y me sorprendió mucho porque no sabía que él sabía tocarla. Era una guitarra acústica, no española, y sonaba genial. Mi padre tenía gustos musicales muy particulares, le gustaba Bob Marley, Boney M, no se escuchaba flamenco ni copla en casa, era más música americana. A mi madre le gustaba más Antonio Molina y esas cositas. Pero mi padre tenía tres o cuatro cintas de carnaval que le habían gustado, como ‘’Harlem’’ de Manuel Varo y ‘’Heridas de España’’ del Puerto de Santa María. Esas fueron las primeras que yo escuché, pero lo demás en casa era música en inglés.

Yo, en ese entonces, estaba apuntado a informática, pero no me interesaba. Mi madre quería que me dedicara a los ordenadores, pero a mí me aburría, yo quería aprender a tocar la guitarra. Me apunté con Alejandro, que es mi maestro de toda la vida, y empecé clases con él. Estuve unos meses y aprendí a tocar la guitarra, y desde ahí, hasta hoy.

¿Y a partir de ahí te metiste con la música?
Sí, me metí en la música porque es un mundo que despierta mi creatividad. No puedo estar parado, no me puedo aburrir, siempre tengo que estar haciendo cosas. Tengo mi propio estudio de grabación, donde hago mis canciones, mis cosas, con María del Mar, siempre estoy liado. De ahí empecé con la guitarra, después la eléctrica, el bajo, el piano, y así. Luego aprendí solfeo y me saqué el título.

Pepe, ¿y cómo llega María del Mar a tu vida?
Pues en carnaval, precisamente, en una chirigota, en el 98. Desde ese año estamos juntos. Fue todo muy típico, de chiquillos, ¿no? ‘’Mira, hay una chica que le gustas’’, y cosas así. Total, nos conocimos, tonteamos un poco, y mira, hasta hoy. Estamos casados, tenemos un niño y todo.

Pepe y Maria del Mar

¿Y qué significa María del Mar para ti? Porque ella... cantar canta un buen rato, ¿qué te voy a decir, no?
María del Mar es un disparate.

¿Cómo es vuestro día a día en una casa donde hay tanto arte?
En mi casa, cuando entras, no hablamos de música. Ni siquiera de trabajo, porque trabajamos juntos. A ver, claro que podemos hablar de cosas que nos pasan, pero intentamos mantener las conversaciones relacionadas con la música fuera de casa. Cuando estamos en casa, es para disfrutar de nuestra vida diaria, no para estar todo el tiempo hablando de lo que hacemos en el trabajo.

Cuando tenemos que montar temas nuevos o grabar algo en el estudio, ahí sí que hablamos solo de música. Pero una vez salimos del estudio, hablamos de nuestras cosas, como cualquier pareja normal. Nos encanta hablar, nos podemos pasar 10 horas conversando sin aburrirnos. Creo que esa es la clave: no hablar de música todo el tiempo. Por eso, no estamos cansados de trabajar juntos.

¿Y Pepito, vuestro niño?
Pepito es un disparate, un niño súper maduro para la edad que tiene. Desde muy pequeño, siempre ha sido increíblemente maduro. Además, en la música tiene un talento impresionante, es increíble. Diría que tiene más talento que yo y que su madre. Él canta de vez en cuando, pero lo suyo no es el canto, como puede ser el mío. Su principal instrumento es el saxofón, que fue una elección suya. Cuando lo apuntamos a la banda de música, los demás niños querían tocar la caja o la percusión, que son instrumentos que llaman mucho la atención, pero él dijo: ‘’No, papá, yo quiero tocar el saxofón’’

Así que hablé con José, le expliqué lo que quería Pepito, y compramos un saxofón alto. El niño empezó a practicar y está tocando muy bien. En breve, cuando tenga la edad, se unirá a nosotros en la banda. Va a ser parte de la plantilla.

Pepe con Maria del Mar y su hijo

¿Y le gusta el carnaval?
Sí, le encanta, pero le pasa lo mismo que a María del Mar: es muy selectivo. No es como yo, que me gusta todo. A mí me empapo de todo lo que tenga que ver con el carnaval, me encanta todo. Ellos, por el contrario, disfrutan del carnaval, pero cuando termina, se acabó. Yo, por ejemplo, soy ‘’jartible’’, me llevo el carnaval todo el año, me gusta todo lo relacionado con él, pero ellos no. Aunque sí, a él le gusta el carnaval, pero de una forma más puntual.

¿Y Pepito, crees que podría coger tu relevo? ¿Te gustaría?
Me encantaría, la verdad. Una vez me dijo: ‘’papá, ¿cómo se hace un paso doble?’’ Y me dio por llorar. Es que, en serio, me emocionó mucho. Yo creo que él tiene dotes de mando, de dirección, y eso es algo que veo en él. Cuando se pone serio, me veo reflejado en él, como si fuera yo de pequeño. Es curioso porque tiene ese genio un poco más suave, más dulce, como María del Mar, mientras que yo soy más seco y cortante. Pero cuando él se pone serio, ahí sí que le sale el ‘’ramalazo’’ mío, se pone firme y dice, ‘hasta aquí’’

En cuanto a la creatividad, tiene muchísima, pero es cierto que aún no se ha puesto al 100% en ello. Quizás necesito darle un empujón, encaminarlo un poco más. A lo mejor si nos ponemos juntos a trabajar en algo, puedo ayudarlo a sacar todo lo que tiene dentro. Y sí, tiene cualidades, tanto para escribir como para crear. Es muy inteligente, siempre lo ha sido. Me acuerdo de cuando era más pequeño y le ponía comparsas, y él ya entendía las rimas, las estructuras. No era algo propio de un niño tan chico, pero él lo veía con claridad. Me decía: ‘’Papá, las rimas van aquí, aquí’’ Y yo pensaba: ‘’¿Cómo sabe este niño todo eso?’’ Es increíble.

Desde que fuiste padre, ¿han cambiado tus letras? ¿Escribes de una forma más sensible, menos rebelde?
Claro, pero a la vez, cuando eres padre, te salen cosas que te duelen más, porque ya no piensas en ti mismo. Ahora piensas en lo que va a venir para él. Te duele más todo, y eso te hace tomarte las cosas mucho más en serio. Te pones en su lugar, piensas en su futuro y en lo que le rodea. Ya no es solo por ti, ahora es por él. Creo que eso le pasa a todo el mundo cuando se convierte en padre. Uno ya no piensa solo en uno mismo, sino que todo lo que haces y sientes tiene que ver con el bienestar de tu hijo. Y eso te hace más consciente de todo.

¿Se ha dejado de cantar a las cosas simples de la vida?
Sí, se ha dejado de cantar, y eso es porque la poesía no se premia. ¿Qué escuchamos en el concurso? Política y temas que dan que hablar, pero no hay poesía bonita. Yo creo que hay que cantar sobre esos temas y reivindicarlos, claro, pero este año en el Falla se ha cantado muchísimo al turismo en Cádiz, turismo, turismo, turismo.

El año pasado, con nuestra comparsa Welcome to Cádiz, nosotros ya cantábamos sobre la turistificación, y nos criticaron por todos lados. Este año, sin embargo, todos lo están cantando, y nadie dice nada. Es curioso, ¿no? Nosotros íbamos un año por delante.

Y hay muchas veces que dices: ‘’esto ya lo cantamos hace tres años, nos dieron por todos lados, y ahora lo cantan todos y todo el mundo aplaude’’. Pero claro, eso también es carnaval.

Hay una ola, lo llamo yo: una ola que arrastra todo. Cuando esa ola llega, todo el mundo se sube, y ya no se puede nadar contra ella. Pero como digo, lo que pasa es que la poesía ya no se premia.

¿Cuándo vas al concurso, tienes que ajustarte a ciertas cosas, aunque no quieras?
Claro. Al politiqueo, a cantar lo que se espera. Pero al final, a mi, en la comparsa, me dicen: ‘’Pepe, haz lo que te dé la gana’’ Porque, al final, yo creo que hagas lo que hagas, el día que te quieran premiar, te van a premiar, pero que sea haciendo lo que a ti te gusta. No hay que pasar por aros, como yo digo.

Las comparsas parece que las meten en un molde, las hornean y salen 25 iguales. De esas 25, pasan a cuartos o semifinales 15, y hay 5 que destacan, pero las otras 15 se quedan en el olvido. Y eso no me gusta. Que hablen de tu comparsa, bien o mal, pero que hablen, ¿sabes?

Al coro de Barbate se le ha criticado con el tema ‘’black face’’. ¿Sabían a lo que se enfrentaban?
Creo que lo sabían, porque es un tema que está en el aire, es un movimiento que ya se conoce, y sabían que podía generar controversia. Pero es lo que decimos siempre, ¿y qué hacemos entonces? Nos estamos volviendo un poco demasiado sensibles, ¿no? Ya parece que no se puede cantar nada ni opinar sobre nada. A mí no me gusta esta postura, ¿eh? El carnaval es carnaval y la política es política. Si cantas un tema político en carnaval, no tiene nada que ver con la política en sí. Es carnaval, es una crítica, una reflexión de una persona.

El año pasado, por ejemplo, cantamos un pasodoble sobre la reina, y simplemente estaba dando mi opinión, un hecho que iba a ocurrir, que es que cuando la hija del rey sea reina, será la primera reina verdadera que tendrá España. No estoy diciendo que sea monárquico ni que me guste la monarquía, solo estaba hablando de un hecho concreto, y nos cayeron críticas por todos lados. Y yo me pregunto, ¿por qué? Estoy diciendo algo objetivo, no subjetivo.

Pepe con el coro de Barbate

¿Cómo ves ahora el tema?
Ahora está complicado, ¿eh? Y más en el Falla, que es un altavoz, y allí tienes que tener mucho cuidado con lo que cantas. Hay que estar muy atento.

¿Has ido al Teatro Falla con miedo?
No miedo, pero sí con cautela. He aprendido que con los temas políticos debo ser un poco más prudente. Ya no puedo ir allí a soltar lo que me gustaría. Este año, por ejemplo, he cantado un pasodoble sobre el orgullo andaluz y otro sobre la salud mental. Y, claro, enseguida me llegaron críticas, diciendo ‘’Tú que has estado mal’’, pero no tiene nada que ver con mi experiencia personal, es solo una reflexión.

Es curioso, porque si te viene alguien del grupo y te dice ‘’oye, este tema está guapo’’, está bien, pero la gente salta muy rápido, se sube a la parra. Hay que tener mucho cuidado con lo que escribes y lo que no. Esto, en su día, hace 5 años, no ocurría. No pasaba.

¿Tratan bien a tu comparsa en el Falla?
En el concurso, no. A mi comparsa en el Falla no la tratan bien. No sé por qué, porque mira, no es lógico. Imagínate: cantas en el Falla, y llegas a Barbate y es normal que tu gente, tu madre, tus hermanos, la gente de tu pueblo, te apoyen. Te duele, ¿no? Porque es la tuya, es tu comparsa.

Pero cuando vas a Cádiz, por ejemplo, yo paso casi un mes allí, montando en el Falla, todos los días, subiendo y bajando, conociendo a mucha gente. Y esa gente, sin saber que soy el autor, se me acerca y me dice: ‘’la comparsa de Barbate, qué bien cantada, qué bonito el pasodoble de Andalucía, qué bonito el segundo pasodoble sobre la ansiedad’’ Y me dicen: ‘’¿dónde estaba ese grupo metido?’’ Pero luego, cuando llega el concurso, te dejan al final. Y eso, como que te hace pensar, ‘’aquí está fallando algo’’ La comparsa gusta a la gente, pero no al jurado.

Yo tengo algunas ideas de lo que puede estar pasando, pero no sé, la comparsa no es porque sea mía, pero yo la escucho, y no hace falta ser arquitecto para saber que está bien hecha. Suena bien, parece de Cádiz, y en fin, tiene calidad.

Comparsa 2025 Pepe

Pepe, ¿tú crees que si no fueras de Barbate y fueras de Cádiz, Cádiz, tu comparsa se vería de manera diferente?
Por supuesto. Quien no lo quiera ver, está ciego. Es así. Y no solo hablo de mi comparsa, ¿eh? Cuántos premios se le han escapado a Cardoso cuando llevaba comparsas muy buenas. O al Koki, que también llevaba comparsas de gran nivel. Incluso en la cantera, las comparsas que han sacado han sido buenas, pero no les han dado el reconocimiento que merecían.

¿La exclusión no solo afecta a los que vienen de fuera de la provincia, sino también a los de dentro?
Claro, eso también es cierto. Nosotros lo decimos y los de Cádiz también. Muchos gaditanos dicen que Barbate es un barrio de Cádiz. Y no les falta razón, porque somos los que más nos parecemos a los gaditanos de todos los pueblos. Ellos nos tienen aprecio, pero al final, como siempre, barremos para casa. Eso ha sido siempre así, y siempre lo será. Recuerdo que a Manuel Varo lo aburrieron, a pesar de las grandes comparsas que sacaba. Lo aburrieron hasta que dijo: ‘’Ya no pierdo más el tiempo’’

El año que Manuel Varo sacó ‘’Filo Andaluz’’, yo no sé qué breva cayó para que le dieran el primer premio..

Después venís a Barbtae y si os sentís queridos
Aquí todo perfecto, siempre. Con mi comparsa no tenemos problemas, ni aquí ni en Vejer, ni en Tarifa. La gente escucha, la gente valora, y la comparsa está bien. Si está regular, se nota, y si está mal, también se nota. La gente lo dice o uno mismo lo percibe cuando no les gusta la comparsa. Hay años que gusta más, otros que gusta menos, dependiendo de las letras, las músicas, el tipo...

¿Hay competencia sana entre las agrupaciones de Barbate?
Sí, yo no veo ninguna competencia mala aquí en Barbate. Todos queremos ser mejores, claro, todos queremos ganar. A lo mejor tú dices, ‘pues la tuya no vale nada’’, y yo te respondo, ‘’pues la tuya tampoco’’. Pero hasta ahí, ¿no? Nadie le agacha la cabeza a otro. Todo el mundo se encuentra, canta junto y yo no veo mal rollo en Barbate. Y en Cádiz eso cada vez se lleva menos, porque llega un punto en que todos hemos salido con todos. Mi grupo no es estático, un año puedes estar en una chirigota, al siguiente estás conmigo o yo contigo.

Yo siempre lo digo, si hay que hablar de algo, que sea de algo técnico, como que la chirigota no está bien afinada o que el bombo no suena bien, pero no ir a criticar al que toca el bombo o al que desafina. Porque el año que viene puede estar conmigo o yo con él. Si alguien me dice, ‘’el año pasado hablaste de mí’’, yo siempre aclaro que no hablé de la persona, sino de lo que no me gustó de su agrupación, de lo que estaba mal. O si está bien, también se dice, es una crítica positiva.

Yo en eso soy muy cuidadoso, ¿eh? A mí no me gusta hacer daño gratuito. Si me preguntas algo, te voy a responder lo que pienso, pero siempre te doy la opción de si quieres que te diga lo que pienso o lo que tú quieres escuchar.

Y yo te lo digo, pero sin enfadarme, ¿eh? Soy crítico, pero lo hago porque es lo que pienso. Y si otra persona me dice ‘’lleva razón’’, pues perfecto. Es mi punto de vista, me lo pides y yo te lo doy.

¿Qué son las agrupaciones de Barbate para ti?
Para mí, las agrupaciones son un regalo. Lo veo así en todas las agrupaciones, como un regalo que damos. Piensa que los autores de carnaval y nosotros trabajamos en el repertorio; imagina un repertorio de presentación, con seis pasodobles, seis cuplés, el estribillo y un popurrí de ocho o nueve minutos. En un año, repetimos y repetimos esa dinámica una y otra vez. Y comparado con otros ámbitos, un cantante para sacar un disco de música puede pasarse tres años sacando ocho canciones. No podemos compararnos con eso, pero lo que hacemos tiene su esfuerzo, su trabajo.

¿Se valora el trabajo que hay detrás?
No, no se valora. Lo que se valora son las cinco agrupaciones de arriba, que son las que realmente ganan dinero con esto, las que viven de esto. Y claro, son los mejores, en su mayoría. Pero fuera de esas cinco, los demás estamos para cubrir los gastos, para pagar el disfraz del próximo año y esas cosas. Así que, aunque hay mucho trabajo detrás, la mayoría no lo ve.

Pepe agrupación 2006

Y las mujeres, Pepe… cada vez tienen más protagonismo en estas fiestas.
En mi caso, eso no es nada nuevo, ¿sabes? Porque siempre he vivido así. Desde pequeño he visto a las mujeres en el carnaval. Por ejemplo, María del Mar, que es autora y siempre ha estado en el carnaval, y en el trabajo, ella es mi jefa.

En mi casa me han criado así, con respeto hacia las mujeres. Mi madre me enseñó eso, y mi abuela también era una mujer muy adelantada a su tiempo. Así que, para mí, no es una sorpresa. Más bien lo que no entiendo es por qué no hay más mujeres cantando, porque hay muchas que tienen arte y podrían estar en la música. Recuerdo la época de Carmeli Joda, en los tiempos de Manuel Varo, ahí si que era complicado. En esa época sí que había machismo, especialmente en el Falla.

¿Meterías a una mujer en tu comparsa?
Claro, María del Mar ha cantado conmigo. No tengo ningún problema con eso. Lo tengo totalmente normalizado, para mí es algo natural.

¿Pero en el COAC hay machismo?
Yo creo que no. No hay machismo, lo que sí falta son mujeres. En el mundo de los artesanos, por ejemplo, conozco solo a dos. Y sé que hay más mujeres que tienen mucho arte, que hacen cosas increíbles, pero no están trabajando allí o no forman parte de la empresa. Yo creo que sí que hay mujeres que podrían estar perfectamente.

A lo que no soy partidario es del feminismo mal entendido. Eso es lo que no me gusta, y tal vez me estoy metiendo en un tema complicado, pero es así. El feminismo debe ser igualdad, ¿sabes? Y no me vale cuando ciertas posturas parecen ir en contra del hombre. Yo soy hombre, y no creo que sea justo meter a todos los hombres en el mismo saco. El feminismo sí, claro, pero el feminismo mal entendido, que se pone en contra del hombre, no lo comparto.

¿Qué significa tu comparsa para ti?
Mis amigos. Para mí, la comparsa no la tengo como una competición ni como nada de eso, es simplemente un grupo de amigos míos.

Agrupación de Pepe

¿Y la confianza no da asco, Pepe?
Muchas veces sí, pero es que, como te digo, es como si se fuera a perder. Nos matamos en los ensayos, muchas veces, pero ahí se queda y ya está. Nunca pasa nada personal. Siempre lo que queremos es que la comparsa funcione bien. Y ahora, por ejemplo, con el Pompa, imagínate. Nos conocemos desde que éramos chavales, toda la vida. O con el Scar, que es como un hermano para mí. El Scar me puede decir lo que quiera, y yo a él, y no nos podemos enfadar. Ahora, además, llevo a su hijo en mi comparsa. Llevo a padre e hijo, y eso es algo maravilloso.

¿Qué  requisitos hay para entrar en tu comparsa?
Lo principal es que sea buena persona. No me importa tanto si canta mejor o peor, si toca mejor o peor. Lo primero que pregunto siempre es si es buena gente, si se puede confiar en esa persona. Si la respuesta es que no, pues no entra. Prefiero a alguien a quien le pueda enseñar a cantar o que quiera aprender, pero que sea una persona confiable. Porque al final, ensayas durante muchos meses con esa persona, y en Carnaval, con tantas horas de ensayo, hay muchos roces. Es mucho más importante que sea buena gente. De mi grupo estoy encantado, todos son muy buena gente, flexibles, y muy buenos compañeros. Se nota cuando estamos cantando o cuando descansamos. Es un grupazo, sin duda. No hay ninguno que meta la pata ni que se crea más que el otro, y cuando cantan, son unos auténticos máquinas.

También tenéis el grupo de los Antológicos…
Sí, es una manera de mantener vivo el carnaval todo el año. Además, nos permite seguir viéndonos, aunque no sea lo mismo que en Carnaval, somos muchos del mismo círculo. Es una forma de mantener el contacto, de estar juntos y seguir cantando. Yo siempre he defendido que los grupos de Cádiz cantan mejor porque practican todo el año. Si sigues cantando constantemente, te vas mejorando. Y es verdad que con los Antológicos conseguimos eso, porque, aunque sea una vez por semana, seguimos cantando todo el verano, y eso nos mantiene en forma.

Pepe y los antológicos

Además, los Antológicos reúnen a gente de distintas agrupaciones, de Cádiz, chirigotas callejeras, comparsas de otros autores...
Exactamente. Es un grupo abierto, donde todos los que quieren unirse tienen las puertas abiertas. El Scar fue quien impulsó esta idea, fue el primero en reunirnos, y a partir de ahí se sumaron más. Al principio, éramos él, Patricio y yo, pero luego otros se fueron uniendo. Si alguien no puede venir por trabajo, siempre se suman otros, porque esto se trata de ganas. Es un grupo que sigue siendo de amigos, eso es lo que lo hace especial.

Me comentas mucho sobre el tema de la amistad… ¿Tienes buen rollo con la mayoría de personas del carnaval, no?
Sí, con prácticamente todo el mundo. Con alguno puede haber algún roce, pero bueno, como en cualquier grupo. No siempre puedes caerle bien a todo el mundo, es normal. Yo no soy de meterme en fangos, la verdad. Cuando surgen problemas, prefiero apartarme. A no ser que sea algo que me afecte a mí o a los míos, entonces sí me meto de frente. Pero hay muchas cosas que se pueden evitar. A veces nos complicamos por cosas que, si las dejamos pasar, se resuelven solas. Si alguien se calienta, lo mejor es esperar, dejarlo enfriar, y luego hablarlo tranquilo. Al final, no pasa nada, y seguimos adelante. Hay gente que no entiende eso, pero es mi forma de verlo.

¿Se está perdiendo la esencia del carnaval?
Por supuesto. Sí, el concurso también está perdiendo su esencia. Te lo digo yo, que trabajo allí. El concurso se ha vuelto más descafeinado, ya no hay ese nervio que se respiraba antes, ese ambiente de carnaval. Ahora todo es más frío, todo ha cambiado, no es igual. Y no hace falta irse 10 años atrás para notarlo, es que no tiene nada que ver el ambiente de antes con el de ahora. Ahora mismo, creo que está en una meseta, y quiero creer que está en una etapa de transición.

¿Tienes confianza en que mejoren las cosas?
Sí, tengo confianza, especialmente por lo que te he dicho antes, por el tema de las agrupaciones infantiles que están saliendo. Espero que esto se anime con más grupos y que el carnaval recupere su fuerza.

Y sabiendo tu opinión respecto al ayuntamiento y demás... ¿vais a ir a las fiestas que organizan los partidos políticos en sus sedes?
Sí, lo que pasa es que, como te digo, yo tengo mi ideología política clara, pero a mí no me importa cantar para el PSOE, el PP, el PA, me da igual. Siempre se han portado muy bien con nosotros. Por ejemplo, un día grande del Carnaval de Barbate solía ser en la sede del PSOE, y aunque es un partido político, siempre nos han tratado muy bien, con su tablado, su trofeo para las agrupaciones... la verdad que nos han cuidado mucho.

La Peña de San José, por ejemplo, es una peña deportiva que no tiene nada que ver con la política, pero igualmente se portaban bien. El año pasado, la Peña del Atún también organizó el concurso de popurrí, y este año parece que lo repiten. El problema es que esa peña se convirtió en un botellón, y hay que tener cuidado con eso, porque la gente, cuando se junta en grandes cantidades bebiendo, pierde el control, y eso no es carnaval. Yo lo que digo es que si quieres montar una fiesta, puedes hacerlo en cualquier fecha, en cualquier lugar, y va a tener éxito, pero la responsabilidad también recae en el público.

¿Algo que te gustaría reivindicar?
Sí, me gustaría que la gente saliera más a la calle a disfrutar del Carnaval, que se lo tomaran como lo que es: una fiesta de alegría y buen rollo. Hay que dejarse de tonterías. El Carnaval es para disfrutar y apoyarnos mutuamente. Es fundamental respaldar a la cantera, porque ellos son los que van a seguir esto en el futuro. Hay que apoyarlos desde la base, porque la forma de que el Carnaval crezca es alimentándolo desde sus raíces. De hecho, me hablaron de la idea de una escuela de Carnaval, donde se enseñaran instrumentos típicos como la guitarra, la bandurria, la caja, el bombo, el pito, y también cómo se compone una letra o una música. Eso sería algo muy positivo.

Orgulloso de ser barbateño, Pepe...
¡Por supuesto! Estoy muy orgulloso de ser barbateño. Nací en la casa del Mar, me crié en la calle Zapal... soy barbateño hasta los huesos. Y defiendo mi pueblo siempre. Yo hablo ceceando, y eso no me lo van a quitar. Para mí, soy barbateño antes que nada. Cuando me preguntan, ¿de dónde eres? Digo, de Barbate, Cádiz. No de un pueblo de Cádiz. Y siempre me consideran muy barbateño, la verdad. No puedo hablar mal de Barbate, aunque como todos los pueblos, tiene sus cosas malas, pero siempre estoy orgulloso de ser de aquí.

Pepe Gutiérrez

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